
Artículos
Artículos de los miembros del LAVIHAB sobre la arquitectura, la vivienda, el hábitat, el patrimonio y la ruralidad.
Fenómenos contemporáneos en la arquitectura residencial
Por Juan Sebastián Sáenz Martínez
La arquitectura contemporánea busca readaptar convencionalismos formales propios de la vivienda del siglo XX, o como los más críticos, busca una deconstrucción tanto del concepto "hábitat" como del sentido formal de la vivienda para exponer aproximaciones innovadoras, que en algunos casos, responden al conjunto de necesidades del "usuario" (Maison à Bordeaux . Rem Koolhaas) o permiten que a través del tiempo el "usuario" pueda responder a sus necesidades (Viviendas sociales en Chile. Alejandro Aravena).1
No obstante, la crítica contemporánea en arquitectura está enfocada generalmente al estudio y a la teoría de los objetos acontextuales y megalómanos de las empresas más grandes del medio, entre ellas: BIG, OMA, Mecanoo, Norman Foster & Parners, etc, en palabras de Vladimir Belogolovsky “starchitects”, cuyas propuestas se desarrollan a partir de un lenguaje arquitectónico y un alto desarrollo tecnológico a nivel global (High Tech).
Por otro lado, entender históricamente la alta densidad en la vivienda con claros ejemplos como los grandes bloques residenciales soviéticos de naturaleza brutalista frente a la infinita plasticidad modular en el Hábitat 67. Moshe Safdie, permite entender cómo la arquitectura residencial responde a momentos políticos, sociales y culturales, es decir, al resultado de una simbiosis ideológica y abstracta de un momento en la historia, que, al ser interpretado por un arquitecto, puede llegar a ser sintetizado materialmente. Otros ejemplos que permiten dilucidar esta simbiosis son, por una parte, el edificio Nakagin Torre capsula. Kisho Kurokawa, el cual responde a un momento donde Tokio, en su crecimiento económico, actuaría de forma metabólica debido a los complejos flujos urbanos.3 De igual manera, Bjarke Ingels innovaría la arquitectura danesa con el “The Mountain”, un edificio que a partir de pocas pero contundentes operaciones formales y un bajo presupuesto, pudo establecerse como un barrio suburbano capaz de articularse eficientemente a su contexto.
Análisis enfoque teórico sobre la vivienda Investigación de la Arquitecta Rosa Aboy
Por Angelica Tatiana Yaima Córdoba
Se inicia el análisis con dos artículos (“Departamentos para las clases medias: organizaciones espaciales y prácticas de domesticidad en buenos aires, 1930” y “Villas miseria, favelas y asentamientos: nuevas rutas en historia urbana”).
Para el primero se encuentra la contextualización de la época centrada específicamente en la crisis económica mundial de 1920, y como ésta afectó la dinámica en la ciudad e influyo los cambios en el mercado dados por necesidades eco- nómicas y anhelos sociales, de los cuales surgieron nuevas prácticas domesticas tanto en estilo arquitectónico, como en funcionalidad, materialidad y forma. Además de esto aparece el factor de la movilidad, como un fenómeno que sigue persistente en América latina y que genera cambios de contextos y estilos de vida, que afectan positiva o negativamente los modos tradicionales de habitar.
El segundo artículo nos enmarca en un tema que nos es concurrente en el continente, que son las favelas o asentamientos informales, como un fenómeno de conformación vernácula en repuesta a conflictos socia- les, económicos y políticos de un estado. Y al hablar de con- formación vernácula hacemos referencia a prácticas de auto- construcción en un sistema de planeamiento no idealizado, en condiciones de salubridad, infraestructura y equipamiento baja para una alta densidad poblacional, lo cual reduce la calidad de vida de sus habitan- tes. Este fenómeno también es fuertemente influenciado por el factor de migración visto a partir de la industrialización pero que posteriormente se ve apoyado por ideas higienistas en búsqueda de la mejora de dicha situación.
La arquitectura contemporánea en el contexto patrimonial del Barrio Armenia. Bogotá
Por Santiago Gómez Barbetty
En los años 30´s, Bogotá crecía mas allá de lo que hoy conocemos como el centro histórico, bajo un modelo de ciudad inglesa como referente urbanístico y arquitectónico. Teusaquillo, La merced y Quinta Camacho son hoy esa imagen de la ciudad que nos transporta a esta época, su estética y su carga cultural. En la actualidad dentro de la localidad Teusaquillo existe un barrio llamado Armenia, el cual es la terminación de este sector de interés cultural en el centro ampliado de la ciudad. Armenia tiene una particularidad, ya que, al estar en el limite de la localidad y tener como borde La Avenida Caracas y La Avenida el Dorado tuvo una ocupación tardía en el siglo XX. La ciudad inglesa se establecido entre la década de los 30´s y los 40´s donde se domino “Época de la Transición” dando paso a finales de esta al “Movimiento Moderno” el cual se ve presente en una gran parte de la capital. Estas dos épocas de la arquitectura, invadieron este Barrio y lo volvieron único al combinar estos dos lenguajes importantes para el entendimiento de la historia de la Arquitectura, la cual hoy se debe respetar, admirar y reflexionar para relacionarla con nuestra contemporaneidad y la condición que le da a nuestra arquitectura.
Entender el pasado como fuente de reconocimiento para crear un mejor presente y poder generar un mejor futuro es de vital importancia en nuestra profesión. Admirar el pasado no debe impedir el encuentro con la arquitectura diseñada en la actualidad, por el contrario, debe existir una transición que deje expresar el lenguaje, la necesidad y la entereza de cada una, teniendo siempre como referente la otra.
En la actualidad del Barrio Armenia, existen nuevas construcciones, que respetan esa historia pero que revelan el presente de la arquitectura y su connotación en el mejoramiento del hábitat para el ser humano en todas las escalas dando así una sinergia entre tiempo, ser humano y calidad de vida.
Sistema arquitectónico para la construcción de viviendas en zonas rurales dispersas
Por Laura Camila Vargas
El territorio rural en Colombia es el escenario para el desarrollo productivo del país, sin embargo, ha sido afectado por las diferentes problemáticas de carácter social que han deteriorado el hábitat rural, causando afectaciones negativas en el desarrollo de la vivienda rural y estas a su vez son manifestadas en la calidad y gestión de la misma.
Por este motivo la investigación plantea una alternativa de solución a la problemática habitacional en Colombia a partir del diseño de un modelo arquitectónico caracterizado por la flexibilidad en la adecuación de los espacios, generando diferentes prototipos de vivienda según la necesidad, todo esto configurado bajo la utilización de un mismo sistema portante que establece el bambú (bambusa vulgaris) como material de construcción.
La vivienda rural a diferencia de la urbana está en constante relación con el medio ambiente, y su entorno se caracteriza por ser productivo e inmerso al ecosistema natural, en consecuencia, la respuesta en diseño arquitectónico debe ser congruente a las actividades y necesidades que instaura un modelo de vida en el territorio rural. El modelo arquitectónico propuesto busca a partir del concepto de flexibilidad establecer diferentes tipologías de vivienda que recuperen la relación con el entorno por medio de los espacios, no obstante, el tema predominante en la investigación es la utilización del bambú como material estructural y renovable, que garantiza la efectividad con respecto al uso estructural, y a su vez permite la reducción de costos y la participación de la comunidad en la construcción incorporando la sostenibilidad en la arquitectura.
¿Cómo la arquitectura puede contribuir en los procesos de resistencia de los pueblos?
Por Laura Valentina Henao
“Muchas luchas étnico-territoriales pueden ser vistas como luchas ontológicas, por la defensa de otros modelos de vida. Interrumpen el proyecto globalizador de crear un mundo hecho de un mundo (capitalista, secular, liberal), que intenta reducir todos los mundos a uno solo”
Sentipensar con la tierra – Arturo escobar
La arquitectura, como es bien sabido, debe enfocarse en resolver problemáticas que en ocasiones no son individuales sino colectivas, y en este caso específico debe tener muy en cuenta que el espacio o territorio se compone de múltiples factores y está lleno de tantas formas de ver el mundo como personas lo habitan, que han venido construyéndolo física y culturalmente a través del tiempo de acuerdo a los conocimientos que tienen sobre el mismo, generando determinadas dinámicas y modos de habitar muy específicos para cada territorio; Todo esto se puede definir como la construcción social del hábitat, que de acuerdo con el Habitat International Coalition (HIC) “Envuelve tanto el proceso y el producto que surgen de las iniciativas colectivas de las personas mediante la construcción de su propio hábitat: viviendas, villas, vecindarios e inclusive grandes partes de las ciudades. Mediante un proceso de producción social, las personas afectadas diseñan, planean, implementan y mantienen sus espacios de vida y los componentes urbanos, creando soluciones a los problemas que surgen de sus condiciones de vida”. HIC-GS, 03-02-2005. Generando asi diversos centros que agrupan características similares y dando una visión global de multiplicidad, la cual se ha venido perdiendo un poco gracias a movimientos como el modernismo, que de cierto modo pretendió generalizar todo el mundo al considerar que de uno u otro modo todos se encuentran en las mismas condiciones, y cuentan con las mismas características desterritorializando asi los espacios, es decir desconociendo las características particulares de cada sitio y la construcción social del habitad que cada uno ha tenido. Y es precisamente allí donde los procesos de resistencia aparecen y se consideran fundamentales para la preservación y visibilización de la multiplicidad y diversidad de cada territorio, pero ¿a qué se resiste o a quien se resiste?, la respuesta a estas cuestiones no se refiere al cambio de costumbres y dinámicas sino al cambio de raíces, que son en última instancia las que nos hacen ser quienes somos, las que nos aportan identidad y de una u otra manera marcan nuestro rumbo, es resistirse a ser la imitación de otros y más bien reconocer y poner en valor lo propio, la historia que tenemos detrás y la autoconstrucción social y cultural que con el tiempo hemos desarrollado, todo esto solo se puede lograr a través de arquitecturas más colectivas que individuales, que permitan el conocimiento y la visibilidad de la identidad especifica de cada territorio y que ante todo permitan el reconocimiento y la identificación con el otro como co-habitante del espacio y que por ende comparte costumbres y tradiciones similares a las nuestras.